Mujeres en el Circo

«El deporte es el ámbito que más discrimina a la mujer», afirma la investigadora Matilde Fontecha. Sin duda, es uno de los espacios sociales donde podemos observar con más claridad la exaltación del patriarcado. El deporte fue creado por y para el hombre, negando a las mujeres el derecho de participación, o ejerciendo sobre ellas formas de violencia aún hoy reconocibles (invisibilidad, sexualización, etc).

De todas las historias de rebeldía y desobediencia que las mujeres han protagonizado para reivindicar la igualdad en el ámbito deportivo, hoy, Día Internacional de la Mujer, quería dedicar un pequeño reconocimiento a mujeres doblemente discriminadas: las mujeres del Circo. Mujeres dedicadas a unas prácticas físicas, las circenses, que han sido históricamente desacreditadas y relegadas a la marginalidad. Las mujeres que practicaron las artes del circo, y que aún hoy hacen de esta actividad su ocupación profesional, son las mujeres del más difícil todavía: Mujeres nómadas, madres al cuidado de los hijos e hijas, maestras improvisadas, ayudantes de montaje y acarreo, o cuidadoras de animales. Sobre el escenario, deslumbrantes acróbatas, forzudas, saltimbanquis o payasas, cuyos cuerpos sufrieron a menudo el estigma o la ridiculización. A todas ellas, a su talento y dignidad, les debemos un agradecimiento por hacer del mundo un espectáculo más bello.

NOTA: Si pincháis en cada imagen podéis encontrar vídeos y otros materiales que os ayudarán a conocer mejor la realidad de las mujeres en el circo.

*Buscando información sobre el tema para escribir esta entrada encontré este maravilloso proyecto de investigación: MUJERES EN EL CIRCO, cuyas autoras/es podéis conocer aquí, y del que me sirvo para que todas y todos conozcamos y valoremos el papel de la mujeres en este oficio antiguo y hermoso.


Qué dice la OMS…Que cada movimiento cuenta.

«Cada Movimiento Cuenta» es el lema de la campaña que acompaña a las recomendaciones de la OMS.

La práctica de actividad física es un pilar esencial en la promoción de la Salud Pública (aquella que nos atañe como miembros de una colectividad, de una población). Lo es no sólo por su valor preventivo frente a la enfermedad, sino también como práctica que genera bienestar (mental, social, físico, incluso espiritual). Hace unas semanas, la Organización Mundial de la Salud (OMS) elaboró las nuevas recomendaciones de práctica de actividad física para el conjunto de la población mundial. Son orientaciones generales, sencillas y basadas en evidencias científicas, por lo que podemos considerarlas una referencia útil.

Os dejo un resumen gráfico de aquellas que van dirigidas a vosotras/os; y a continuación un par de documentos con más información que podéis descargar y compartir con vuestra familia.

Fuentes:

Mascarilla y Educación Física en tiempos de la COVID-19.

Practicar con responsabilidad y sin temor

El uso o no de mascarilla durante la práctica de actividad física sigue siendo a día de hoy un tema controvertido por la escasez de evidencias científicas. Los pocos estudios experimentales que se han llevado a cabo hasta la fecha se han realizado en adultos, y no en el contexto de la Educación Física escolar con población infantil y juvenil.

En cualquier caso, y a pesar de que todavía hay mucho camino que recorrer en la investigación, contamos con recomendaciones hechas con rigor por diferentes profesionales y organismos oficiales. Aquí os dejo algunas de ellas recopiladas por el Consejo COLEF que nos ayudarán a hacer Educación Física de forma más segura y proteger también así a nuestra familia y nuestros amigos y amigas.

Fuente: Dossier Mascarilla en E.F., Actividad Física y Deporte en tiempos de la COVID-19. Consejo COLEF.

Un nuevo gasto en casa

El uso obligatorio de mascarilla en muchas situaciones supone un nuevo gasto en casa (alrededor de 300 euros por alumno y curso). La campaña #mascarillasparatodos, de la Unión de Consumidores y Usuarios (UCO), pretende que las mascarillas sean accesibles y asequibles para todas las familias. Os invito a pinchar en el enlace de la campaña y seguir informados de las acciones que están emprendiendo.

¿Dónde debemos tirar las mascarillas usadas?

Al contenedor convencional o de descarte (de color gris o verde), que es aquel al que van todos los residuos que no tienen contenedores específicos de reciclaje o se llevan al punto limpio. Recordad también cortar con unas tijeras las cintas de las mascarillas antes de tirarlas, ya que puede que muchas, debido a nuestros errores o irresponsabilidad, no pasen por el ciclo de gestión de residuos y acaben en el mar convertidas en una trampa mortal para muchos animales.